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La importancia de definir bien el blanco para poder hacer diana

Publicado en por masquecomunicacion en Emprendedores, Marketing, Marketing on line, Mas que Comunicación, Pymes, Redes Sociales, Reputación corporativa, Reputación online, Social Media 5 comentarios

Cuando una empresa se plantea lanzar un nuevo producto/servicio y pretende que simplemente poniéndolo en el mercado se va a vender solo, nosotras le decimos… ¡¡¡espere usted sentado!!! Hoy en día, las empresas juegan en un mercado saturado de buenos y malos productos y servicios, el cliente cuenta con multitud de oferta que prácticamente no se diferencia entre sí. Por eso, es tan importante nuestro trabajo. Marcar una buena estrategia, diferenciar el producto o servicio de los del resto de la competencia es vital para lograr un éxito empresarial… y hablamos de estrategia, no de acciones puntuales. Una buena estrategia será la clave para alcanzar el éxito.

Una de las principales y más importantes tareas a la hora de diseñar una estrategia publicitaria es definir bien los objetivos que ésta quiere perseguir con dicha estrategia. La publicidad/marketing puede tener muchos objetivos, sin embargo es importante centrarse bien a cual de ellos queremos enfocar nuestras fuerzas para dar en el blanco. De nada nos sirve marcarnos objetivos imposibles, innecesarios o numerosos si para alcanzarlos no estamos dispuestos a triplicar, cuadriplicar o multiplicar por el número de objetivos nuestras fuerzas.

Como ya hemos comentado alguna vez, “el que mucho abarca poco aprieta”; por eso hemos decidido escribir hoy sobre este tema. Una estrategia publicitaria puede tener muchos objetivos distintos y dependiendo de nuestras necesidades debemos elegir cual de ellos es el que queremos perseguir y centrarnos en uno. Si este hecho tiene tanta importancia es porque el mensaje que se utilice durante la campaña, los medios que se empleen, el presupuesto que se le destine y la evaluación que se realice, girarán en torno a los objetivos que han sido previamente fijados. Sin este primer paso lo damos mal, podemos asegurar que nada saldrá bien.

El anunciante (junto a nosotras) deberá definir entre uno de los objetivos. Todos sabemos que la comunicación no es una ciencia exacta, y que por ello admite remix de objetivos o planteamientos que se salgan de cualquier norma base, pero por centrarnos de alguna forma, nombraremos los objetivos más comunes que persigue una estrategia de marketing:

  • Dar a conocer la marca, la empresa y sus productos: si partimos de cero éste será nuestro objetivo; una vez alcanzado éste podremos marcarnos otro, pero… si no nos conocen ¿Cómo van a confiar en nosotros?
  • Aumentamos la notoriedad: una vez que ya somos conocidos por unos pocos, puede que nos interese que nos conozcan más, aumentar la notoriedad nos ayudará a aumentar nuestras ventas… cuanta más gente nos conozca más prescriptores tendremos y más gente querrá comprarnos…
  • Mejoramos la reputación corporativa: hay vences que las empresas ya son muy conocidas pero no tienen una reputación demasiado buena, esto es vital… no vale que nos conozcan si no nos tienen como referentes, debemos lograr que nos conozcan por lo bueno, que confíen en nosotros, para lograr clientes prescriptores. Nuestra reputación siempre debe ser intachable, a veces es necesario un replanteamiento para que esto sea así (por ejemplo, ante una crisis de reputación de marca, este será nuestro objetivo)
  • Difundir un mensaje concreto mediante estrategias de comunicación personalizadas, optimizando los recursos para que llegue correctamente al público objetivo. Muchas veces nuestro mensaje es claro, nuestro producto es bueno, pero… algo falla, quizás estamos enfocándolo hacia un público que no nos interesa… Definir bien nuestro público objetivo y adaptar nuestros mensajes a él es tan importante, o más, que los objetivos anteriores… muchas veces necesitaremos acciones concretas dentro de una estrategia publicitaria para lograr nuestro objetivo.

Y todo ello siempre enfocado a un mismo fin, mejorar las ventas; porque no olvidemos que toda campaña publicitaria tiene un fin comercial, y si no lo tiene quizás es que no estamos hablando de una campaña publicitaria y si de una campaña propagandística o social… pero eso, ya es otra historia, mejor dicho… otro post…

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